admin mayo 23, 2018

Jorge Sampaoli viaja con frecuencia a Europa para seguir de cerca a sus principales jugadores, y a menudo se reúne con ellos para hablar de su desarrollo, de su felicidad general y para traerles regalos de su patria. Pero este mes, el seleccionador de Argentina llegó al viejo continente con un propósito.

Una parada en Barcelona para encontrarse con el talismán de su equipo, Lionel Messi, está siempre en la agenda y con Javier Mascherano en la misma ciudad durante tanto tiempo, se trataba de matar dos pájaros de una piedra. Inglaterra también ha demostrado ser una valiosa distracción, dada la cantidad de jugadores albicelestes que no juegan en la Premier League. Sin embargo, Italia es ahora el hogar de las ocasiones de Argentina, con la columna vertebral del equipo de Sampaoli en la Serie A, y también de las dos figuras más controvertidas de su equipo.

¿Dybala no irá al Mundial?

Sampaoli sorprendió a los observadores en marzo al dejar a Paulo Dybala y a Mauro Icardi -dos de los mejores delanteros jóvenes de Italia, quizás incluso de Europa- fuera del equipo para los últimos amistosos antes de que se anuncie la Copa Mundial 23 a finales de este mes.

Dybala no había jugado muy bien durante la pausa internacional de otoño y la sensación era que, en muchos aspectos, es demasiado parecido a Messi, ocupando las mismas zonas e interponiéndose en el camino del mejor jugador del mundo.

La respuesta obvia fue tomar a Dybala como respaldo de Messi y una opción tardía, pero Sampaoli no se vendió. Después de todo, “si Messi cae, estamos jodidos de todos modos”, como bromeó un entrenador con conocimiento del pensamiento del jefe durante el descanso internacional de marzo.

La compleja situación de Mauro Icardi

Mauro Icardi era un caso aparte. Su última convocatoria se produjo en noviembre, junto a Dybala, ya que Argentina se enfrentó a Nigeria en un amistoso, y Sampaoli quería abrirse camino en su carrera. Dado que el ex entrenador del Sevilla le había dado al delantero de 25 años su primera retirada en tres años, parecía un nuevo comienzo para el capitán del Inter, pero tan pronto como lo recogieron, lo volvieron a dejar caer.

Las travesuras de Icardi fuera del terreno de juego -una célebre esposa, Wanda Nara, con la que comenzó una relación cuando Nara aún estaba con su antiguo compañero de ataque y compatriota Maxi López- son a menudo culpadas por el hecho de que sólo tiene cuatro partidos internacionales a pesar de haber marcado 98 goles en 156 partidos del Inter. Teniendo en cuenta que López es amigo de muchos en la selección argentina, sería una sorpresa si eso no hubiera entrado en el pensamiento del cuerpo técnico, pero este es uno de los goleadores más prolíficos de la Serie A en las últimas temporadas. ¿En qué momento el fútbol supera las preocupaciones sobre las cuestiones periféricas?

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